Estoy de vuelta en casa tras pasarme un par de días en la de mis padres, durante los cuales comí como Afgano en buffet. Hoy he decidido pasar el año nuevo en casa, sola. No es que sea depresión. Bueno, no exactamente. Lo que pasa es que creo que mi deber es comenzar a ser realista en cuestiones de mi vida diaria: no me pienso atragantar de uvas ni volver a sacar un manuscrito y una maleta a la puerta de la casa de mis padres para atraer abundancia, éxito en mi carrera y viajes a mi vida. Como si me hubiese funcionado el año pasado! Este año me propongo ser objetiva y decidida a resolver mis problemas inmediatamente, en vez de la que los otros consideran “la mejor manera”. La mejor manera nunca llega, eso es algo que se aprende, y mientras más pronto, mejor.
Mientras tanto, me la paso en casa viendo por internet programas selectos de National Geographic en Joost.com . Si tuvieran el show de Jerry Springer este website sería fabuloso- es el mejor pretexto para quedarse en casa (ese no era el slogan de Don Francisco?) Ni siquiera he salido a Starbucks como acostumbro, y más vale que deje eso del todo, porque $4 por un café me va a decimar el presupuesto.
Lo peor de estar desempleado no es el no poder depositar un cheque, pagar la renta o comprarte lo que quieras. Lo verdaderamente malo es no tener obligación de salir a la calle. Ya sé que en la capital del mundo (como nos gusta llamar a New York), hay miles de cosas que hacer. El problema es que este frio reta toda lógica. Quien va a querer salir a la calle si no es por obligación? Aun si tuvieras ganas, la gente te miraría extrañada si te pasaras el tiempo deambulando por Times Square sin ser Asiática y no teniendo cámara. Los neoyorquinos no hacemos eso. Además, nos pasamos tanto tiempo quejándonos de no poder descansar que cuando tenemos tiempo libre eso es todo lo que queremos hacer, aunque ya no estemos cansados.
Buscar trabajo en esta época del año es también un tanto inútil, nadie piensa en contratar a nadie durante los días feriados. He tenido 2 entrevistas en los últimos 2 meses y no he sabido nada de ofertas. Para colmo, cada vez que salgo a una de ellas me gasto cerca de $60 dólares, entre uñas, cabello, mandar un traje a limpiado en seco y un té de manzanilla para los nervios. Creo que es mejor que comienze un plan para poner en marcha esta busqueda de exito. Como voy, llegare solo si me viene a buscar a casa.
Bueno, tanto escribir me da sed. Nos vemos más tarde, querido internet. Voy a buscar mi otro amor, Starbucks, aunque mal me pague.


